Una de las ferias ecológicas de referencia en nuestro país, BIOCórdoba 2017, que finalizó el pasado domingo 18 de noviembre, nos ha confirmado lo que todos esperábamos: El consumo, y de venta tanto en grandes como en pequeños establecimientos, así como la tecnologización de la producción ecológica, se consolida y crece exponencialmente en nuestro país.

Cada vez son más las personas concienciadas y dispuestas a divulgar un estilo de vida sostenible. Hay más conocimiento, ganas de cuidarse y respeto por uno mismo, y por los productos y el medio que nos rodea. Son muchos los factores que nos han llevado a elegir la vía ecológica, pero además los medios de difusión actuales, los avances en desarrollo sostenible a gran escala y factores sociales como la revalorización de la gastronomía y de los valores nutricionales de los alimentos, han ayudado fuertemente a que este cambio se consolide.

Una cuestión de demanda

Precisamente la demanda de alimentos ecológicos y la intención del consumidor es el punto de inflexión que ha llamado la atención de las cadenas de supermercados y tiendas que comercializan productos elaborados y naturales -ya sean más grandes o más pequeñas-. Según un estudio elaborado por Prodeson y encargado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, el consumo interno de alimentos ecológicos sigue creciendo, hasta alcanzar los 1.500 millones de euros de ingresos en 2015, un indicio más que suficiente de que los compradores quieren encontrarse con cada vez más variedad y calidad en los establecimientos a los que acude para hacer su compra habitual.

Los diferentes operadores entre productores, industriales, importadores, exportadores y comercializadores que dedican su actividad a la agroalimentación ecológica, han aumentado en los últimos años un 5,3%, hasta situarse cerca de los 40.000. Por otro lado, la cifra de productores ecológicos supera los 30.500 en nuestro país. Por su parte el número de industrias dirigidas a esta tendencia agroalimentaria son ya cerca de 3.000.

Hábitos naturales y nuevas teconologías

Son numerosos los beneficios que los alimentos ecológicos aportan a las personas que los consumen. Una de las máximas de la producción ecológica es respetar los ciclos naturales ya que, en unas condiciones normales, el ecosistema funciona por sí mismo. Si bien es cierto que son las prisas propias de las sociedades modernas o el tipo de entretenimiento asociado al consumo, lo que nos impide a veces cumplir sin excepción con este estilo de vida.

Apostar por las nuevas tecnologías, tanto en la difusión de la producción y venta ecológica, como en la explotación y desarrollo de los mercados sostenibles, es el nuevo reto que se plantean las administraciones y para el que irán dirigidas muchas de las partidas dedicadas a este fin. No podemos olvidar que, como decíamos unos párrafos más arriba, la oferta se adapta a la demanda y es ésta la que mueve los hilos del futuro.

Educación.

La esencia de BIOCórdoba no sólo es difundir la producción ecológica, sino enseñar tanto a los más pequeños como a los mayores cómo llevar una vida más sostenible, realizando pequeños cambios en el día a día, fabricando nuestros propios huertos y rincones naturales y aprendiendo a distinguir un artículo ‘bio’ a través de su etiquetado y características.

Hay que saber, además, que no sólo los vegetales pueden llevar el apellido de ecológico, también encontramos alimentos procedentes de la ganadería, como carnes o lácteos, y todo tipo de productos elaborados como mermeladas, galletas, comida precocinada... Cada vez más son los restaurantes y catering que se suman a ofrecer entre sus productos platos elaborados con alimentos ecológicos, haciendo que la oferta al consumidor sea cada vez más accesible y diversa. La tendencia ecológica, así como su posicionamiento en la alimentación, es ya una verdadera corriente que influye en muchos ámbitos de la vida de las personas, y que tiene que continuar la senda que ha tomado, en beneficio del entorno que nos rodea y de las personas que vivimos en él.