Muchos consumidores están concienciados sobre la importancia de cuidar su alimentación y tienen claro que los productos ecológicos tienen mucho que aportar en este sentido. Se trata de productos naturales que han sido producidos respetando el medio ambiente, y sin utilizar sustancias químicas de síntesis.

Sin embargo, una vez que nos decidimos a apostar por este tipo de alimentos, nos puede surgir una duda: ¿cómo sé si lo que estoy comprando es verdaderamente ecológico?, ¿quién me lo puede garantizar?

Es muy sencillo. Solo es necesario comprobar la información que aparece en su etiqueta, que debe aparecer en el siguiente orden:

  1. Nombre del producto: debe incluir alguna mención que haga referencia al método de producción ecológica. Además, si es un alimento compuesto, debe incorporar una lista de ingredientes donde se especifique cuáles son ecológicos.
  2. Logotipo comunitario. Aunque en los productos que se venden a granel no es obligatorio, sí debe aparecer en alimentos envasados. En los productos de conversión, que son aquellos que se encuentran en proceso de adecuación a la producción ecológica y que aún no han sido certificado por un organismo de control, está prohibido que se incluya esta marca.

  1. Código del organismo de control, que está compuesto por:

ES – ECO - XXX - AN

(país donde se certifica) – (producción ecológica) – (entidad certificadora) – comunidad autónoma autorizada)

 

  1. Alguna de las siguientes indicaciones “Agricultura UE” o “Agricultura no UE”, que significan que han sido producidas en la Unión Europea o fuera de ella.
  2. Aunque no es obligatorio, puede incluirse en último lugar el logotipo del organismo de control que certifica el producto.

Siguiendo estas instrucciones, no hay lugar a dudas sobre si un alimento es ecológico o no lo es. Anímate a comprobarlo y disfrutarás del auténtico sabor y cualidades organolépticas de estos alimentos.